lunes, 6 de abril de 2020

Por instinto seguiré tu rastro para que me guíes si pierdo el camino.

 

En este tiempo de ruido de sirenas, calles vacías y tardes de aplausos, en este año que empezó con un viaje compartido a una ciudad museo, en estos días de mascarilla y guantes de látex la distancia de seguridad nunca fue un impedimento para que nuestros sentimientos estuviesen más cerca que nunca. 

Un día te lo prometí y nunca pensé que fuera tan pronto, pero lo consentiste encantado, me permitiste estar a tu lado, me abriste tu espacio y me introduje en tu circulo de confort que ni el pudor ni el respeto nos frenaron.


 



Por instinto seguiré tu rastro para que me guíes si pierdo el camino.

domingo, 29 de marzo de 2020

Diario de un Confinamiento.




   
29 de Marzo.


        El gobierno suspende las actividades no esenciales hasta el 9 de abril. Los aviones llegan desde China cargados con material sanitario (epi, respiradores, mascarillas guantes, test...) para hospitales y centros de salud, pero son insuficientes, el sector sanitario agradece nuestros aplausos diarios, pero reclaman al gobierno más material para poder combatir al COVID19. Aparece un nuevo miembro en nuestra familia, Fernando Simón, director del centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias del ministerio de sanidad, persona que diariamente nos informa del desarrollo de esta pandemia.      
                                                                                                
     Durante la madrugada del 28/29 hemos entrado en el horario de verano. Cuando den las 20:00 y salgamos a aplaudir, la luz de la tarde pondrá cara a los vecinos.



“Las calles en silencio. El ruido cotidiano pasa a ser invisible, me despierta un mensaje entre el silencio: Estamos desinfectando la ciudad, entre en casa. SADECO a su servicio.  Y sé que no es un sueño. Vuelvo a vivir entre pesadillas y realidad. Por mi ventana solo veo camiones desinfectando mi avenida, no hay gente, no hay ruido, solo dolor y el mismo sentimiento de ayer. Los números de infectados se mezclan con el de fallecidos, la curva aumenta, yo voy en el bus y no quiero saber nada, la mascarilla me ahoga, siento ansiedad, incertidumbre, desconfianza…me colapso…. Mi cabeza me regala una dolorosa migraña. Estoy en un mundo al que no pertenezco”. “Huele a lejía.” 








 “Lo mejor del día: una video llamada a cuatro… por un corto espacio de tiempo, la alegría y un gran sentimiento de emoción dejan a un lado la pena y el dolor que tengo en mi corazón. Ha sido un soplo de aire fresco…gracias amigas”.