jueves, 24 de julio de 2025

Un legado de luz.

 Un legado de luz.

Hay caminos que una no recorre sola. Aunque la vida a veces se lleve físicamente a ciertas personas de nuestro lado, hay algo de ellas que se queda para siempre. Hay nombres que no se olvidan, manos que me sostuvieron cuando más lo necesitaba, voces que me enseñaron a mirar con otros ojos. Y sobre todo, hay tiempos regalados con generosidad, sin esperar nada a cambio, sabiendo que ese tiempo no volvería. En esta exposición, lo que hoy comparto aquí, no es solo una serie de fotografías: es un acto de memoria, de agradecimiento y de amor.
Quiero dedicar esta obra a dos personas muy especiales. Dos personas que me acompañaron con una entrega silenciosa, sincera y constante. Ellas no solo estuvieron cuando había que estar, también estuvieron antes de que todo comenzara: en las ideas iniciales, en los cuidados invisibles, en la estructura, en la escucha, en los gestos pequeños que lo sostienen todo. Su apoyo no fue solo técnico o logístico. Fue emocional, fue humano. Fue real.
Me enseñaron que la disciplina también puede ser ternura. Que la organización es una forma de respeto. Que preparar una exposición empieza mucho antes de tomar la cámara: empieza en el compromiso, en la mirada compartida, en el saber estar. Todo lo que hoy se ve, todo lo que ahora se abre al mundo, lleva su huella. Su manera de hacer, su manera de estar. Su confianza.
Esta muestra es, sobre todo, una forma de decir “gracias”. Y también de decir “aquí seguís”, porque su legado no terminó. Sigue vivo en mí, en cada paso que doy, en cada imagen que elijo, en cada historia que intento contar con honestidad. Lo que aprendí de ellas intento transmitirlo con el mismo respeto, el mismo cuidado, la misma pasión que ellas me ofrecieron.
Es un tributo en forma de luz, imagen a imagen, para quienes me enseñaron a mirar con el alma.
Gracias, pareja. De corazón. ♥️

jueves, 23 de enero de 2025

 




Aplicando técnicas de retoque.


Separación de frecuencias  
Dodge and Burn
 y 
Cambio de color en los labios



https://www.xatakafoto.com/tutoriales/la-separacion-de-frecuencias-para-limpiar-la-piel-con-adobe-photoshop

https://www.dzoom.org.es/tecnica-dodge-and-burn/

https://www.youtube.com/watch?v=OW3iPgd7DUM


sábado, 27 de julio de 2024

Quedada nocturna con la Asociación 26 Julio 2024


        Este verano en Córdoba, el calor puede ser agobiante, pero eso no me detiene. Decidí salir a practicar fotografía de noche, y qué mejor manera de hacerlo que con la Asociación  Fotógrafas Cordobesas. 

Nos reunimos a las 21:30, y después de recargar energías en el  bar El portón, nos armamos con nuestras cámaras y trípodes.


        Juntas, acompañadas de nuestros queridos colaboradores Manolo y Jesús, exploramos lugares emblemáticos como la Puerta de Almodóvar, la Plaza Tiberiades , la Plaza del Museo Taurino y  la calle Judíos. 

Fue una experiencia increíble, llena de risas y buenas imágenes. 

Con luces led y linternas en mano, capturamos momentos mágicos hasta casi las 2 de la mañana. 

A pesar del calor, la complicidad y el buen hacer hicieron que la noche fuera inolvidable. 

                               ¡Ya estoy deseando repetirlo!













sábado, 1 de junio de 2024

Hoy visitamos la antigua Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba

   


Hoy visitamos la antigua Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, que en el siglo XIX funcionó como hospital de agudos.


El edificio tiene una historia interesante que comienza en 1701, cuando el cardenal Fray Pedro de Salazar y Toledo, de la Orden de la Merced, lo compró a don Antonio Carlos del Corral. Su intención era establecer un colegio para niños del coro de la  Catedral, ubicado frente al Convento de San Pedro de Alcántara.Sin embargo, la peste negra obligó a detener la construcción y a transformar el lugar en un hospital para atender a los numerosos enfermos. Los ciudadanos, reunidos en el Cabildo, pidieron a Salazar que destinara el edificio a la atención sanitaria, dada la gravedad de la epidemia. Así, la casa se convirtió en un hospital.



Si alguna vez pasas por su estancia y ves viejas firmas iniciales en las ventanas, marcadas por el paso del tiempo, y escuchas un sonido metálico, apresúrate a ver si estás cerca del aula que conserva el recuerdo del pasado, con raíles que llevaban cuerpos sin vida a la morgue. Si en esa habitación sientes una bocanada de frío, reza y acepta que lo paranormal podría estar presente. 




Mientras todo esto sucede en la facultad, sus alumnos continúan con sus estudios, enfocados en sus libros y clases, ignorando los rumores y leyendas que envuelven el lugar. La vida académica sigue su curso, con estudiantes que llenan las aulas y pasillos, dedicados a alcanzar sus metas y a construir su futuro, sin dejarse distraer por las historias del pasado.





¿Quién sabe si todo esto es verdad? ¿Realmente aparecen, o es solo una sugestión colectiva? Vemos reflejos, señales, sombras que se mueven, olores; todo parece real. Estamos rodeados de misterios. La facultad siempre está llena de ruido, y cada vez que pasamos sus muros, esos detalles nos envuelven. Son ciclos de historia que se repiten, ecos de un pasado que aún resuena en los rincones de este antiguo edificio. Tal vez sean solo leyendas, pero la sensación de lo inexplicable persiste, alimentando nuestra curiosidad y temor.







lunes, 18 de marzo de 2024

Mujeres detrás del "Objetivo"

 

Mírame y Dime



Muerte: Pregúntame y te respondo. Estoy aquí para escucharte. Soy la Muerte, el destino inevitable de todos los seres vivos.

 

M José: ¿Por qué eres tan mala?

Muerte: Mi presencia puede serte inquietante porque aún no estás preparada para enfrentarla. Además, no soy ni buena ni mala; simplemente soy inevitable.

 

M José: No, no puedo aceptarlo. ¡No lo permitiré! ¡No es justo! ¿Por qué tiene que ser ahora? Tenía tantos planes, tantos sueños por cumplir.

Muerte: Entiendo tu dolor y tu negación. Pero mi presencia es ineludible. Todos deben enfrentar su destino en algún momento. La vida es efímera y frágil. La vida y la muerte son parte del mismo ciclo. Yo simplemente guío a las almas hacia el siguiente paso de su viaje. No es por maldad, es por la naturaleza misma de la existencia.

 

M José: ¡Estoy llena de rabia hacia ti, Muerte!¡No me importan tus explicaciones! Tú le arrebataste la vida a alguien que amaba. ¿Cómo puedo no sentirme llena de rabia? ¡No puedo aceptarlo! ¡No es justo! ¡Te odio por lo que has hecho!

Muerte:  Entiendo tu ira, pero debes comprender que mi tarea es inevitable. No discrimino ni elijo quién partirá. Comprendo tu dolor y tu ira. Pero debes entender que mi papel es parte del ciclo natural de la vida y la muerte. Permíteme acompañarte en este momento difícil. Con el tiempo, encontrarás la paz y la aceptación.

 

M José: ¿Por qué no me avisaste?

Muerte: Me llevé a tu ser querido porque su tiempo en este mundo llegó a su fin. No puedo predecir ni avisar cuándo llegará el momento de cada persona.

 

M José: ¿Por qué sigo yo aquí? ¿Por qué se fue?

Muerte: Tu tiempo no ha llegado. Te quedaste aquí porque aún tienes un camino por recorrer, un propósito que cumplir. Esa es la razón por la que permaneces en la vida. Aquellos que se fueron cumplieron su ciclo y partieron hacia otro plano de existencia.

 

 M José: ¿Por qué mi fotografía ya no es nada? ¿Por qué mi cámara tiene la tapa puesta?

Muerte: La tapa de tu cámara está puesta porque aún no es el momento de volver a fotografiar. Pero cuando llegue ese momento, estarás lista para capturar la belleza que te rodea. Tu propósito en la vida ahora es encontrar la paz en los recuerdos que compartiste. La muerte no tiene respuestas simples, pero estoy aquí para acompañarte en este viaje hacia la comprensión y la aceptación.

 

M José: Pero ¿cómo puedo encontrar la motivación para seguir adelante sin su apoyo? Me siento perdida y sin rumbo.

Muerte: Busca inspiración en los momentos compartidos, sus consejos y en el amor.  Encuentra fuerzas en el deseo de honrar su legado y seguir adelante con tu pasión.

 

M José: Entiendo. Aunque ya no esté aquí, su espíritu sigue vivo en mí y en mi trabajo. Prometo hacer todo lo posible por seguir adelante y continuar con mi pasión por la fotografía, en su honor.

Muerte: Esa es la actitud. Recuerda que la pérdida es parte de la vida, pero también lo es la superación y el crecimiento. Estoy aquí para guiarte a través de este proceso y ayudarte a encontrar tu camino de nuevo hacia la fotografía.

 

M José:  Muerte, aunque la pérdida haya sido devastadora, estoy decidida a seguir adelante y encontrar la paz en mi corazón. Aunque el dolor nunca desaparezca por completo, estoy lista para enfrentar el futuro con valentía y esperanza. He encontrado un grupo de mujeres que encarnan el verdadero significado de la sororidad. Entre nosotras, la palabra "sororidad" adquiere un nuevo y profundo significado, ya que nos sostenemos mutuamente de una manera única y poderosa. Nos apoyamos fotográficamente, compartiendo conocimientos, experiencias y recursos para impulsar el crecimiento y la creatividad de cada una. Más allá de eso, nos mimamos con gestos de cariño y nos brindamos un apoyo incondicional en cada paso del camino. Nos queremos y nos comprendemos profundamente, creando un espacio seguro y acogedor donde podemos ser auténticas y vulnerables sin temor al juicio. Juntas, formamos una red de amor y solidaridad que nos fortalece y nos impulsa a alcanzar nuestras metas y sueños fotográficos.

Muerte: Tu fuerza y ​​resiliencia son admirables. La vida está llena de desafíos y pérdidas, pero también de oportunidades para crecer y encontrar la felicidad. Estoy aquí para apoyarte en tu camino hacia la superación y la aceptación.


  M José: Agradezco tu presencia, Muerte, y la lección que me has enseñado sobre la importancia de vivir cada momento con gratitud y amor. Prometo honrar a aquellos que han partido viviendo una vida plena y significativa.

 

Muerte: Estoy segura de que encontrarás la paz y la alegría en el camino que tienes por delante. Recuerda que siempre estoy aquí para acompañarte, en la vida y en la muerte.

 

 

La negación 


 

 

 

                                                                         



             

                                                                                La aceptación